Son tantas las cosas que nos hacen preguntarnos que es lo justo y que lo injusto que acabamos por desear vivir en la ignorancia más plena y absoluta. Tengo 16 años, no puedo hablar de grandes experiencias, ni de grandes momentos que me hayan marcado de por vida, porque sé que pronto habrán otras situaciones que me hagan cambiar de parecer, tal vez no haya vivido lo suficiente o no tenga la madurez necesaria para escribir esto, pero pasan tantas cosas a mi alrededor que me es imposible no fijarme en ellas.
A veces, cuando me levanto por las mañanas y veo las noticias, siento algo tan grande, que me es imposible explicar, es un sentimiento de impotencia e injusticia que me hace preguntarme : ¿por qué todo eso no me está pasando a mi ahora mismo?
No se cual es la respuesta a esa pregunta, algo me oprime el pecho constantemente al realizarme esa pregunta, odio no saber que es.
Cuando paseo por las calles de Valencia y miro todos esos rostros que pasan por mi lado sin apenas mirar al frente, me paro a pensar en cuales serán sus motivos para no sonreír al caminar, pienso si todos tendrán una familia, una casa, unos estudios y todos esos muchos derechos que se supone que todo español debe tener. La mayoría de veces me pongo los auriculares, enciendo mi MP3 y me aíslo de todo pensamiento real para pasar a sumergirme en un mundo perfecto, en el que todos sonreímos al caminar y nos sentimos orgullosos de nosotros mismos y de nuestros logros. Pero otras veces, sonrío y continúo caminando, enfrentándome a la realidad y envidiando a todas esas personas que no ven las crueldades de la vida y que se centran simplemente en disfrutar el día a día, como si nadie se muriese injustamente en cada minuto de su felicidad.
Tal vez sea mi mayor defecto el pensar demasiado, puede ser que el objetivo de nacer sea disfrutar, pero yo no lo veo así. Se que nací con el único objetivo de morir algún día y dejar rastro en todas aquellas personas que hayan querido hacerme un hueco en sus memorias.
Tal vez sea una visión demasiado pesimista de la existencia humana, pero no creo que todos hayamos nacido para las mismas cosas, puede que una persona nazca para ser una estrella del rock y hacer sentir a millones de personas especiales con sus letras, tal vez otra persona nacida el mismo día en la otra punta del mundo nazca para, décadas más tarde de su muerte, ser recordado como un escritor magnífico y hacer pasar a miles de personas las tardes en sus casas imaginando la historia que esa persona, un día cualquiera, escribió sobre cuatro papeles manchados de café.
Tal vez cada uno estemos aquí con una finalidad diferente.
Tal vez algún día nos levantemos todos y creemos un mundo perfecto.
Tal vez no haga falta aislarse del mundo para vivir bien.
Tal vez las cosas buenas superen a las malas.
Tal vez las personas buenas sean muchas más que las malas.
Tal vez el mundo sería perfecto si el ser humano no lo hubiese usurpado.
Tal vez la vida sea mejor de lo que pensamos.
Tal vez me contradiga con todo lo que escribo.
Tal vez nadie entienda mis palabras, ni mis sentimientos.
Tal vez todo sea injusto y de asco.
Tal vez mueran miles de personas cada día injustamente.
Tal vez, por mucho que la vida sea injusta, cruel y extraña, sea a la vez perfecta a su manera.
Pese a todo lo que siento sobre la vida, las personas, nuestro destino y la ignorancia...
Tal vez y solo tal vez, vivir sea lo mejor que nos ha podido pasar jamás.
jueves, 19 de noviembre de 2009
domingo, 1 de noviembre de 2009
Palabras
-¿Qué eres?
Soy palabras.
-¿Por qué?
Porque toda mi vida se resume en palabras. Mis sentimientos, no son más que palabras. Los recuerdos, palabras. Mis sonrisas, mis llantos, provocados por palabras. La música que escucho en mis peores noches, palabras. Mis secretos, palabras.
Mis preguntas, mis respuestas, sólo palabras. Mis pensamientos, mis cavilaciones, mis razonamientos, palabras.
No me importan las cifras, ni la exactitud, no me importa el momento ni el lugar, no quiero saber cómo terminará todo. No busco la ciencia perfecta.
Busco el sentimiento de las palabras, su sentido...su alma.
Todo en mi son palabras.
Mi amor, palabras.
Estas líneas, palabras.
¿Yo?
Palabras.
Soy palabras.
-¿Por qué?
Porque toda mi vida se resume en palabras. Mis sentimientos, no son más que palabras. Los recuerdos, palabras. Mis sonrisas, mis llantos, provocados por palabras. La música que escucho en mis peores noches, palabras. Mis secretos, palabras.
Mis preguntas, mis respuestas, sólo palabras. Mis pensamientos, mis cavilaciones, mis razonamientos, palabras.
No me importan las cifras, ni la exactitud, no me importa el momento ni el lugar, no quiero saber cómo terminará todo. No busco la ciencia perfecta.
Busco el sentimiento de las palabras, su sentido...su alma.
Todo en mi son palabras.
Mi amor, palabras.
Estas líneas, palabras.
¿Yo?
Palabras.
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