Hace ya horas que permanezco inmóvil,
mi cigarrillo se consume y yo observo a conciencia como las cenizas de mi vida pierden la tenue luz que en un principio se apreciaba.
Cada recuerdo pasa al olvido sin contar con demasiada importancia,
y cada segundo de mi vida se esfuma rapidamente,
como si los momentos vividos, como si cada recuerdo,
fuese tan solo una sustancia que tenga como único fin...
acabar enterrada entre miles de objetos inservibles.
lunes, 12 de abril de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

