jueves, 6 de mayo de 2010

R-ecuerdos.

Hay momentos en los que tu estado de ánimo puede variar con la mínima expresión de nada.De repente, te encuentras tirada en la cama con la vista fija en ningún lugar, somo si el mundo que vive a tu alrededor estuviese estancado. No te apetece moverte, porque no ves la necesidad de cambiar la visión que en ese instante tienes de tu vida, y de la vida en sí.

Entonces llega una ráfaga de recuerdos que nubla tu mente, y te paras a pensar en cada decisión mal tomada, en todos los errores que has cometido y por los que nunca te llegarás a disculpar. Es entonces cuando giras la cabeza, cierras los ojos, y te dejas llevar por cada imagen, por cada recuerdo, por cada olor...
Sientes esa imitación de lo que llegaste a sentir en esas situaciones, ese primer beso de aquellos labios que jamás te volverán a pertenecer, esas gotas de lluvia que en su día te amargaron la existencia, esas palabras que dijiste que nunca deberías haber dicho, esas horas malgastadas sin su aroma...
Entonces te fijas en el reloj, ya es media noche, has estado mas de 24 horas tumbada en la cama, simplemente pensando.
Miras el cenicero, y ves esa colilla mal apagada que te fumaste porque estabas nerviosa, nerviosa por sentirte como lo hacías...
Ya no te quedan ganas de levantarte y enfrentarte a ese mundo estúpido que te rodea.Pero aun así lo haces.
Te levantas y conforme andas vas poniendo esa falsa sonrisa que tanto te cuesta sacar a veces. Y caminas con la esperanza de que la vida de un giro bestial, de que no existan los errores, de que no exista el tiempo, de que no exista nada más que lo que realmente te importa, ella.
El tiempo pasa...la vida cambia, y con ella los sentimientos.
Pero jamás se olvidan esos momentos de felicidad que consiguieron hacerte olvidar los de amargura, y mucho menos las personas que los crearon.
Ese es el verdadero sentido de la vida, las personas. LOS RECUERDOS.