martes, 15 de junio de 2010

N.

-¿ves aquello?
-¿EL QUE?
-las estrellas, el viento, los árboles, las dunas, los edificios, las carreteras, los animales, la lluvia, los insectos, los recuerdos, las nubes, el sol, el mar, la arena, el agua, los libros...
-¿dónde?
-Delante de ti, delante de nosotras...
-no, no lo veo
-mírame, y ahora...¿lo ves?
-Si, ¡lo veo!
-Dentro de poco todo eso será nuestro, todo eso ¡Y MÁS!
-Pero...¿como puede ser?
-Es fácil, tu para mi lo eres todo, por ello cuando te miro veo cada mínimo detalle del universo.
-Entonces, el universo es tuyo, puesto que yo también lo soy.
-Es inexplicable, ¿verdad?
-No, es amor.







+ Cada día al despertarme, la miro a los ojos, y le doy gracias a Dios por haberla puesto en mi camino, y por dejarme amarla cada noche. Cada día al despertarme, la miro y sonrío, porque en ella lo veo todo. Cada mañana, cuando abres los ojos, finjo estar dormida para robarte un beso de buenos días.

-No puedo vivir sin ti.