Morir es sencillo, apacible. Con la muerte se acaba el sufrimiento y la tristeza. La muerte es el fin del llanto y la agonía. La muerte pone fin a un gran proceso en el que pasan muchísimas cosas que te hacen recapacitar y pensar en lo difícil que es la existencia.
Vivir es un poco más complicado. Con la vida comienza todo. Empiezas a aprender a sonreír, y tropiezas con las lágrimas una y otra vez. La vida nos muestra cuán cruel puede llegar a ser el ser humano. La vida nos impulsa a hacer cosas que no queremos hacer, nos obliga a tomar decisiones de las que nunca dejamos de arrepentirnos. La vida es cruel con nosotros, nos atropella una y otra vez, nos hace tropezar y todo esto con un único fin: morir.
¿Qué irónico verdad?
Si aplicamos la lógica en todo esto, sería correcto afirmar que morir es más bonito y más fácil. Pero sin embargo aquí seguimos, levantándonos cada mañana como si no nos costase esfuerzo hacerlo, sufriendo los puñetazos de la vida en silencio, y aceptando la cruda realidad: no somos lo suficiente valientes como para tomar el camino fácil.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


La vida es una mierda, pero es lo único que tenemos, sufrimos el 80% de ella pero luego llega una alegría que hace que nos olvidemos de lo malo y nos centremos en ese momento en el que nos encerramos en nuestra burbuja utópica de felicidad, para luego salir y volver a la misma mierda, es así y por mucho que queramos no se puede cambiar...
ResponderEliminar¿La muerte de valientes? No, es el camino fácil, lo tomas y desapareces, dejas de existir, es algo seguro que todos sabemos; de valientes es la vida que no sabes que traerá con ella si bueno o malo, es una incertidumbre constante en la que una sola cosa buena eclipsa un montón de cosas malas.
Casi me hago un post yo sola :-P
Besos ^^